Adivina la verdura: el juego que se juega al guardar el mandado

Un truco que empieza justo cuando llegan del mercado. Una vez guardado todo, tu peque cierra los ojos y tú le pones en las manos una fruta o verdura: una jícama, un chayote, un nopalito sin espinas, una guayaba. Su misión es adivinar qué es solo con el tacto y el olfato.

Sin sermones ni "cómete tus verduras", el peque termina tocando, oliendo e interesándose en eso que a veces jura odiar. Es la forma más traviesa de acercarlos a la comida real, y de paso convierte guardar el súper en un momento juntos.

Reto Mongui: ahora al revés, que tu peque te haga adivinar a ti, con los ojos bien cerrados y sin trampas.