Orgánicos de corazón | Ingredientes limpios y reales

100% orgánico (como tus intenciones de hacer ejercicio, jaja). Pero poniéndonos serios: elegimos orgánico porque en los primeros años cada bocado cuenta.
Por qué orgánico para los peques
- Menos pesticidas: los peques son más susceptibles a sus efectos por su tamaño y porque sus sistemas apenas se están formando. Lo orgánico reduce esa exposición al mínimo.
- Menos nitratos: algunos estudios sugieren niveles más bajos en alimentos orgánicos, y en exceso no le hacen ningún favor a un bebé.
- Sin transgénicos (OGM): la ciencia sigue debatiendo sus efectos a largo plazo; nosotros preferimos no ponerlos en la mesa.
- Potencialmente más nutritivos: hay estudios que apuntan a niveles más altos de ciertos nutrientes, como antioxidantes.
Qué hay detrás de la palabra "orgánico"
Empieza en el cultivo: sin pesticidas ni fertilizantes sintéticos (se usa compost, abonos naturales y control biológico de plagas), con rotación de cultivos, cuidado del suelo y del agua, biodiversidad y cero semillas transgénicas.
Sigue en el procesamiento y el empaque: mínimo procesamiento, sin aditivos ni colorantes sintéticos, ingredientes que vienen de fuentes certificadas, empaques pensados para dejar la menor huella posible, y trazabilidad de principio a fin — del campo hasta la bolsita.
Y no sólo lo decimos
Cada año pasamos por un proceso de certificación orgánica completo:
- Revisan nuestros papeles: registros y planes de manejo orgánico.
- Nos inspeccionan en sitio: campos, bodegas, planta de procesamiento y nuestros almacenes.
- Deciden: si todo cumple, se emite el certificado orgánico.
- Nos siguen vigilando: inspecciones periódicas y una auditoría anual.
Quién nos certifica
En México nos certifica Kiwa BCS Öko-Garantie, Organismo de Certificación Orgánica aprobado por SENASICA, la autoridad que supervisa la producción orgánica en el país. Todo bajo la Ley de Productos Orgánicos (LPO), que es la que pone las reglas del juego.