Campamento bajo techo: cuando el plan es no salir

Días de lluvia, de frío o de "hoy no salimos": el campamento bajo techo salva la tarde. Haz el techo de la casita amarrando sábanas a las patas de la mesa o al respaldo de las sillas. Junta todo lo suavecito que encuentres —cojines, cobijas, almohadas, peluches— y amontónalo dentro.

Ya con la base lista, pasen la tarde leyendo cuentos, viendo pelis o cantando. Hasta pueden empacar un lunch y comerlo ahí adentro, que sabe mejor.

Reto Mongui: pónganle nombre y "reglas secretas" a la casita. Solo entra quien sepa la contraseña.