Playlist para soñar: bajar revoluciones con el botón de play

La música tiene un poder tremendo sobre los peques: los puede prender como cohete (por favor, no a las 8 pm) o ayudarlos a aterrizar después de un día ajetreado. Arma una selección de canciones suavecitas —o usa la nuestra— y conviértela en la señal de que el día está cerrando.

Con el tiempo, el simple hecho de escuchar las primeras notas le avisa al cuerpo que toca calmarse. Un ritual sencillo que hace la hora de dormir mucho menos batalla.

Reto Mongui: que cada quien elija su "canción de nube" favorita para el ritual de cada noche.